En un giro que nadie vio venir y que sacudió la escena urbana dominicana, El Alfa El Jefe rompió el silencio para felicitar públicamente a Rochy RD por lograr finalmente su visa americana, pero lo que vino después fue lo que realmente encendió las redes. En este relato dramatizado con elementos de ficción, El Alfa no solo celebró el logro, sino que lanzó una oferta que dejó a todos boquiabiertos: poner a disposición su jet privado para llevar a Rochy directamente a Estados Unidos.

El momento fue interpretado como histórico. Tras años de rumores, tensiones y supuestos roces entre ambos, este gesto cayó como una bomba positiva. Para muchos, no fue solo una felicitación, fue una señal clara de reconciliación, una especie de pase dorado que marca el inicio de una nueva etapa para Rochy RD. El mensaje fue directo y contundente: “Es tiempo de que el talento dominicano cruce fronteras sin límites”.
En esta narrativa amplificada, el jet privado se convierte en algo más que transporte: es un símbolo de respaldo, poder y validación dentro de la industria. Rochy, quien durante años esperó esta oportunidad, ahora se ve a las puertas del mercado estadounidense de la manera más explosiva posible, apadrinado por el mayor exponente del dembow.

Las redes sociales estallaron. Fanáticos celebrando, colegas reaccionando y teorías sobre posibles colaboraciones comenzaron a circular sin control. Algunos ya hablan de un tema juntos, otros de una gira internacional, y muchos ven este gesto como un mensaje a la industria: la unión pesa más que la rivalidad.
En un momento clave para la música urbana dominicana, esta escena —realzada por la emoción y el impacto mediático— deja una pregunta flotando con fuerza:
¿acaba El Alfa de abrirle la puerta más grande de su carrera a Rochy RD… o estamos presenciando el nacimiento de una alianza que cambiará el juego?